La seguridad y el cumplimiento de los lindos juguetes de peluche se rigen por las regulaciones pertinentes; por ejemplo, la *Ley de Fabricación de Juguetes de Peluche* de Pensilvania regula exhaustivamente los juguetes de peluche vendidos o fabricados dentro del estado. Estas regulaciones exigen que los fabricantes o importadores deben registrarse ante las autoridades correspondientes y prohibir estrictamente el uso de trabajo infantil, trabajo forzoso o trabajo esclavo durante el proceso de producción. La Ley impone requisitos rigurosos con respecto a la seguridad de los materiales de relleno-exigiendo que sean inofensivos-y establece límites estrictos para sustancias peligrosas como el plomo y el arsénico (por ejemplo, el contenido de plomo no debe exceder las 20 ppm). El etiquetado del producto debe indicar claramente el tipo de material utilizado (por ejemplo, materiales nuevos o materiales reciclados), así como el número de registro.
Además, todos los productos deben superar con éxito las pruebas de estabilidad e inflamabilidad realizadas por laboratorios aprobados por la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo (CPSC).

